El Nou Mestalla lleva desde finales de año creciendo a una velocidad constante y en las últimas semanas ha pegado un acelerón importante, nada que ver con el arranque tan sospechoso de hace un año, cuando casi había más curiosos viendo la obra desde la calle que operarios trabajando en sus tripas.
De hecho, y según el cronograma presentado en su momento al Ayuntamiento por el despacho de Marck Fenwick, la obra se puede decir que marcha incluso varias semanas por delante de lo previsto. El simple hecho de que superara a primeros de febrero el cuarto examen al que fue sometido por los técnicos del Ayuntamiento refuerza no solo la tesis de que en julio de 2027 será una realidad sino que Valencia puede seguir haciendo fuerza para colarse entre las aspirantes a sede mundialista.
La previsión era que esta misma semana estuvieran ya listos veinticinco de los cincuenta pilares. Que estén ya alzados la mitad de los soportes manda un mensaje de cierto optimismo para la proyección de la otra mitad, cuestión que desde la empresa constructora se cree que podrá estar listo como mucho a primeros del próximo mes de abril. Hay que tener en cuenta que según el plan previsto, el montaje de la estructura metálica comprendía un total de 245 días (hasta el 8 de enero de 2027), y la instalación definitiva de los pilares abarcaba cuatro meses de duración y se fijaba como fecha límite el martes 5 de mayo de 2026, la misma fecha que para el anillo de compresión.
Este pack, por así decirlo, es una de las partes más jugosas de las que ya hay sobre el terreno. Cada una de ellos pesa entre 25 y 40 toneladas, según el posicionamiento al que irán destinados. Cuando todos estén levantados, deben soportar 4.800 toneladas de peso correspondientes al techado. Esas vigas, traídas en vehículos especiales, son las encargadas de mantener el anillo de comprensión, que será la estructura principal de la cubierta. A su vez, el citado anillo estará compuesto por otras 50 piezas, con unos cajones de entre 15 y 17 metros de largo y de un peso que llegue a las 40 toneladas.
Sin duda, lo más espectacular desde el punto de vista visual para aficionados y los propios vecinos, y hasta para el Valencia y su credibilidad y la candidatura de cara al Mundial será el montaje de la cubierta. Ahí habrá que esperar a la primavera del año que viene (23 de abril). Será de hecho el último gran paso antes de la inauguración del propio estadio, previsto para el 11 de julio de 2027.
En este largo proceso urbanístico que comprende diferentes frentes, continúa actualmente la labor en las tres escaleras que ya se aprecian desde el exterior -faltan los descansillos y las barandillas-, de las doce que hay planificadas.
Ocultos a la vista desde el exterior, FCC lleva recibiendo cables desde hace bastantes semanas y la labor se centra ahora en repartirlos por la zona que toca a la espera de su colocación definitiva. El izado de cables, como así lo especifica el cronograma, tiene un periodo asignado de 153 días, que arranca precisamente ahora y se estira hasta mitad de octubre de este mismo año.
En esa parte interna del recinto, y con esos tres centenares largos de operarios que están en la obra, se está actuando sobre los peldaños, avanzando también en el apartado de iluminación y también en el de fontanería, cuyas actuaciones se mantienen de manera paralela al resto de avances y que van a mantenerse activos prácticamente hasta el final de la obra.
Todo eso, en cualquier caso, quien sí se lo encontrará serán los técnicos del Ayuntamiento en su próxima visita. Precisamente para mayo es cuando se espera que se produzca ese quinto examen -los cuatro anteriores fueron superados con éxito- de los enviados municipales.
El Valencia trabaja también en la línea comercial del Nou Mestalla y una de las conclusiones que se están palpando es que a pesar de la mediocre temporada que está haciendo el equipo de Carlos Corberán, la venta del hospitality -los diferentes palcos vips- funciona a un ritmo bastante bueno.
Noticia de Las Provincias:
https://www.lasprovincias.es/deportes/n ... 42-nt.html